miércoles, 15 de diciembre de 2010

Usted preguntará porqué cantamos...

"El Último Aplauso"
un documental de Germán Kral
con Cristina de los Angeles, Inés Arce, Julio César Fernán, Omar Garré, Abel Frías y la Orquesta Típica Imperial

Complamente fuera de la concepción enciclopedista que hay todavía en algunos documentales, "El último aplauso" pertenece claramente a una nueva tendencia donde el mayor secreto de un documental, radica en  encontrar una buena historia para contar -por más pequeña que parezca- y dejar que la misma fluya dejando hacer a sus protagonistas.
Es así como "El último aplauso" sigue los pasos de un grupo de veteranos cantantes de tango que solían encontrarse en el famoso "Bar El Chino", en Pompeya, lugar que ya ha sido objeto de otra película nacional que mezclaba una pequeña ficción con el registro documental de lo que allí pasaba.
Ya completamente inmerso dentro del registro documental, ahora el director Germán Kral decide contarnos lo que sucedió con este grupo de cantantes cuando diferentes tragedias recaen sobre el mítico bar.  El dueño del bar, justamente "El Chino" que le daba su nombre, queda profundamente golpeado tras la muerte de su único hijo por una hepatitis. La tristeza de la partida tan inesperada de su hijo hace que en menos de 6 meses "El Chino" también fallezca, y eso acontecerá con el agravante que ya estamos en plena crisis económica del 2001. El bar, inexorablemente, comienza a perder el rumbro.


Con metraje filmado en el momento de mayor esplendor del lugar, a partir de 1999, la cámara sigue las vidas de un grupo de los cantantes habitués del lugar, pero principalmente se detiene en tres de ellos: Cristina de los Angeles, Inés Arce y Julio César Fernán -y de un cuarto que los acompaña hasta un cierto punto en la nueva proeza-.
Cerrado el Bar "El Chino"  y atravesando una de las peores crisis económicas de la historia, cada una de las vidas de estos personajes hará centro en la búsqueda de una nueva forma de subsistencia tanto económica como emocionalmente. Ellos quieren vivir de lo que ellos saben hacer, tienen fundamentalmente, las ganas de no dejar de cantar en ningún momento.

Ya sea en la calle Florida para turistas, en pequeños bares, en otros lugares, todos tratarán de seguir cantando, pero nada tendrá el sabor de sus experiencias en Bar "El Chino".
Hasta que Cristina de los Angeles, en la confitería Ideal, se cruce con la magnífica orquesta típica Imperial y reflote su proyecto personal junto con todo el grupo.

Cada historia se encuentra atravesada por la simpleza y la profundidad con que la cámara captura el alma de cada uno de estos cantantes que ponen el corazón en cada canción. Nos metemos en sus vidas, en sus historias, en su cotidianeidad, en su manera de pensar y de ver la vida y nos comparten anécdotas, situaciones y nos explican fudamentalmente, lo que significa para ellos el acto de cantar.

Lo que impacta, lo que llega es la fina sensibilidad con la que esta historia fue enhebrada y cuando lleguemos al final, pareciera que conocemos a estos personajes de toda la vida -deliciosa la escena donde Cristina de los Angeles habla de los amores de su vida, cuando Julio César está tomando mate con la madre y habla de las mujeres que conoció y sumamente emotiva cuando Inés Arce nos cuenta las vivencias de 60 años de matrimonio con su marido-. Sin vueltas, sin ningún tipo de artilugios, "El último aplauso" se mete de lleno en sus vidas y compartimos con ellos las vivencias de un nuevo proyecto.

Y como si seguir a estos personajes tan entrañables fuese poco, el documental se encuentra plagado de los tangos más tradicionales que todos conocemos, esos que forman parte de nuestro patrimonio cultural, cantados con el corazón, con todas las ganas. Fuerte ese aplauso!

lunes, 29 de noviembre de 2010

De madres e hijas.... a la francesa

"Mères et filles"
de Julie Lopes-Curval

con Caherine Deneuve, Marina Hands y Marie-Josée Croze

Alejada de su familia y viviendo en Canadá desde hace un buen tiempo,  Audrey (Marina Hands) visita casi misteriosamente a sus padres en lo que aparentemente son unas vacaciones.

Luego sabremos que Audrey no ha venido a la casa donde nació de manera azarosa, sino que tiene fuertes razones para recomponer lazos con su madre. Y mientras tanto, en esas semanas de vacaciones, ella vivirá en la casa que fue de su abuela, descubriendo un objeto que tiene fuertes implicancias con un pasado que aún no fue esclarecido.

Y allí el film entrelaza la historia actual entre Audrey y su madre, y entre su madre Martine (Catherine Deneuve) y su abuela.

Una historia fuerte porque siendo muy pequeños, la madre de Martine los ha abandonado sin mayores explicaciones y a partir de una especie de diario que durante su estadía Audrey ha encontrado, se desenvuelven viejos secretos y salen a la luz algunas verdades ocultas.

En un típico drama de lazos familiares, de madres e hijas como dice el título del film, Deneuve brilla una vez más como una madre que no sabe fácilmente demostrar sus sentimientos, que ha atravesado una historia difícil de abandono con su propia madre y que, aunque tiene todo lo que aparentemente quiere en su desarrollo profesional y social, no ha sabido empatizar en el vínculo con su hija, quien en estas vacaciones viene a despertar cosas muy dormidas en esa relación.
La figura de los padres (tanto el marido de Martine/Deneuve como su propio padre) son figuras contrapuestas que balancean la relación de estas mujeres: mientras que el marido de Deneuve tiene un papel más desdibujado, su padre ha tenido una imágen sumamente fuerte en su propia historia y fue determinante en el vínculo que ella misma ha tenido con su madre.

Lopez-Curval desde la dirección, logra una vez presentada la historia, permitirnos entrar y salir en el pasado y vincularlo con el presente gracias a un juego de situaciones y de imágenes sutilmente presentadas que son uno de los aciertos del film. Va sosteniendo un pequeño enigma a lo largo de toda la película, mostrando a estas tres mujeres haciendo frente a la maternidad en diversas épocas y momentos de la vida y con distintos sentimientos.

Un relato intimista, melancólico, bien sostenido por buenas actuaciones tanto de Deneuve como de sus dos compañeras de elenco: Marina Hands como su hija y la excelente Marie-Josée Crozé como su madre, que nos permite acercarnos a producción de una cinematografía como la francesa, gran ausente en las pantallas argentinas -excepto algunos esporádicos estrenos-, a la que se puede acceder por medio del DVD para ver nuevas realizaciones europeas con interesantes propuestas.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Vamos a la playa!

"Las playas de Agnes"
documental de Agnes Varda

Agnès Varda piensa que si pudiésemos abrir a cualquier persona como a una cajita de música, uno descubriría un paisaje. En su caso, ella misma dice que si abrimos a Agnès, descubriremos las playas.

Este autoretrato es a la vez un resumen autobiográfico de la extensa y exquisita carrera de la directora, mientras se abre como una propuesta lúdica, una especie de caleidoscopio, rompecabezas, muestrario de sus propias técnicas estéticas, usando no solamente el cine en si mismo, sino también abrevando de la fotografía, extractos de sus otros filmes y sus famosas instalaciones.
Cuadros, espejos, bricolage y decorados son utilizados por Varda para expresar cada parte de su obra y de su vida misma.

Ya desde el comienzo del film donde instala en una playa muchísimos espejos de distintas formas, colores y tamaños, algunos enterrados en la arena, otros bañados por el mar, el aire de nostalgia y de recuerdos invade el documental. A partir de esos espejos es que Agnès propone mirarse a si misma, evocar su vida y arrancar desde su infancia en un viaje en el que nos invita gentilmente a acompañarla.

Sus playas de la infancia en el mar del Norte -sus unica playas conocidas- y su adolescencia en las playas de Corniche en donde nos cuenta que vivía con su familia en un barco, comparte diversas anécdotas entrañables y que invitan a seguir el juego. El ingreso al universo de los hombres, su primer noche de libertad en una playa en Ajaccio y el gran amor de su vida Jacques Demy son otras de las facetas que nos va develando lentamente.
Su amor por la fotografía (interesantísimo el corto de "Ullyses" sobre una foto sacada a un hombre de espaldas, un niño y una cabra muerta en una playa, a la que vuelve más de 25 años después para ver qué fue de ese adulto desnudo en la playa y que fue de ese niño, a partir de esa simple fotografía), su posterior incursión en el famosísimo grupo de la Nouvelle Vague con "Cleo de 5 a 7" y la creación de su propia empresa de producción "Cinéma Tamaris" son algunos otros de los anclajes que va haciendo Agnès en las diferentes playas de su vida.


Sin duda alguna, el gran amor de su vida no puede faltar en "Las playas de Agnès". Completando el hermoso homenaje que hizo en vida a su marido Jacques Demy con la formidable "Jacquot de Nantes", documental-ficción hecho con un esquema similar al de este documental -aunque mucho més focalizado en la infancia y los sueños de Demy de ser un gran director de cine- ahora nos cuenta la historia de la construcción de ese filme, una gran especie de homenaje en sus últimos días, de espíritu de reunion familiar. Demy falleció exactamente diez días despuñes de finalizado el rodaje. Un hombre dotado, un realizador formidable y además, un amante de la pintura y de la música. Agnès se percibe enamoradísima de ese gran hombre, brindándole el tramo más sensible del film.

El interesante acercamiento a sus ultimos años en donde ha filmado documentales como "Mur-Murs", la mirada de los personajes de su ciudad en "Daguerrotypes", los cosechadores -cosechando en el campo, en la gran ciudad revolviendo la basura o ella misma como una cosechadora de imagenes para hacer sus películas- brillan en "Les glaneurs et la glaneuse" (vista en Buenos Aires, en un BAFICI) y "Les glaneurs et la glaneuse - dos años después" nos dan un panorama de los últimos años de su carrera, aún sumamente vital.

Ya desde las primera imágenes Varda nos prevenía en un tono casi confidencial el rol que ella tendría en el film "Yo actúo de una pequeña viejita que cuenta su vida" y durante este trayecto hipnótico la hemos visto atravesar el Sena, disfrazarse de papa sonora en la Bienal de Venecia, rodeada de su familia, de sus hijos y nieto, estar en el medio de una mina de carbón, evocar a sus queridos difuntos... ha compartido con todos nosotros sus pequeñas facetas y sus pintorescas anécdotas.

Luego, hacia el fin, una vez más nos invita a su playa más amada, su amor por el cine y se autocuestiona: "Qué es el cine?" "Es la luz que llega a alguna parte y es retenida por las imágenes, con más o menos sombra, con más o menos color...". Fuimos invitados a una fiesta sumamente particular, para conocer su mundo sutil, único y encantado. Hemos vivenciado sus recuerdos, que ha compartido con nostros durante las dos horas del film. Y uno no tiene más que agradecer haber sido invitado este hermoso festín  con el cine y porqué no, con la vida. Merci Agnès!

viernes, 19 de noviembre de 2010

Un documental imprescindible

"El Rati Horror Show"
un documental de Enrique Piñeyro

El nuevo documental de Enrique Piñeyro "The Rati Horror Show" sigue la línea de denuncia que iniciara con "Whisky Romeo Zulú" en donde mezclaba el documental con ficción abordando el caso de la tragedia de LAPA, tendencia que luego se hizo más fuerte aún con "Fuerza Aérea S.A." donde abrevaba sólo el registro documental con una impactante denuncia.

En esta oportunidad, "The Rati Horror show" nos cuenta el caso de Fernando Ariel Carrera, un hombre común, condenado injustamente -de acuerdo a las pruebas contundentes y abundantes que aporta este documental - a nada más ni nada menos que TREINTA años de cárcel, condena mayor a la que se le ha dado a muchos casos considerados de lesa humanidad.


Lo que más asombra del nuevo film de Piñeyro -si es que todavía cabe la posiblidad de asombro- es que mediante reconstrucciones, testimonios, reportajes, prueba documental increíblemente vasta, logra demostrar que la injusta condena no deviene de un error sino de una manipulación deliberada que se ha hecho de la causa judicial.
Jueces que exponen como considerandos del fallo cosas que los testigos negaron rotundamente, pruebas que no han querido evaluar ex profeso, testigos que no tienen el mínimo asidero pero que son considerados para la condena y otros que se encuentran estrechamente vinculados con las fuerzas policiales.

Todo en el documental de Piñeyro hace pensar -más que pensar, confirmar sin lugar a dudas- que ante un error de la fuerza policial, Carrera ha sido el chivo expiatorio para que cargue con la responsabilidad del error cometido.
Y muestra sin tapujos mediante material de archivo y pruebas completamente contundentes como se fraguó la cuasa mediante la manipulación y alteración de la evidencia en el lugar de los hechos, los diversos manejos  de los testimonios de los escasos testigos llamados a declarar, la manipulación de todos los medios nacionales y la aparición de un testigo clave, que termina siendo ni más ni menos que el presidente de la Asociación de Amigos de la Comisaría 34.

Un documental que pone la piel de gallina porque no hay un sólo caso Carrera. Y porque Carrera podemos ser, en cualquier momento, cualquiera de nosotros mismos.

Con una precisión a la que Piñeyro ya nos tiene acostumbrados en el profundo análisis de la evidencia y con toda la técnica puesta al servicio del documental, hace que "The Rati Horror Show" sea un documental tan doloroso como necesario, violento en la impunidad que muestra y disecciona y que despertó una solapada censura en el momento de su estreno donde pasó por la cartelera casi desapercibidamente.

A continuación un fragmento de la nota publicada en diario Perfil al director, en donde en ocasión del estreno expuso las amenazas sufridas: " ... Piñeyro denunció ayer que por orden de un jefe de la Policía Federal, Fernando Roque Córdoba, relevaron a los tres custodios que se encargaban del cuidado de su familia. Según confió el cineasta a Perfil.com, su mujer y su hijo ya salieron del país por seguridad y miedo ante posibles represalias.
Piñeyro contó que contaba con la custodia contratada de tres efectivos adicionales, a los que les pagaba por día. Los hombres de seguridad habían sido seleccionados para evitar, como ocurrió en el lanzamiento de su también polémica película " Whisky Romeo Zulu", que volvieran a amenazarlo.(...) "Lo que me encabrona es que para dentro (de la Federal) están tirando un mensaje de 'eh, chicos, zona liberada'; y para afuera, cerramos filas con la 34 y nos gusta que tiren chicos al Riachuelo", indicó el piloto en clara alusión al crimen de Ezequiel Demonty, un joven que fue arrojado por efectivos de la seccional 34 de la Federal a la cuenca contaminada en 2002, eje de su nueva película, que se estrenó la semana pasada.
Pero el relevo de esos policías de custodia no fue la única derivación de la nueva película de Piñeyro: al día siguiente del estreno, uno de los testigos que aparece en la película contó que fue interceptado por un Peugeot 504 blanco con vidrios polarizados, del que bajaron dos sujetos que "parecían policías", que lo amenazaron sin vueltas: "dejate de hablar porque vas a aparecer tirado con un trapo en la boca".
El hombre salía de la empresa de transporte en la que trabaja con su camioneta cuando se produjo ese episodio de intimidación: "el Peugeot se metió de contramano en la calle en la que yo venía, pensé que se había equivocado, pero cuando me acerco se me cruza en el medio. Casi le pido disculpas pensando que quería retomar y yo me había adelantado, pero fue entonces cuando bajaron estas dos personas, que parecían policías por las armas y las sobaqueras, y me amenazan. En un primer momento no le di importancia, pero después me empecé a preocupar, tengo hijos chicos que van al colegio, yo los llevo mucho y esto es muy grave"

Un testimonio contundente y escalofriante. De visión absolutamente imprescindible.

domingo, 31 de octubre de 2010

Medem y un vergonzoso porno soft en Roma

"Habitación en Roma"
de Julio Medem
con Elena Anaya, Natasha Yarovenko, Enrico Lo Verso y Najwa Nimri

Alba (Elena Anaya) es española y mantiene una relación con una mujer que tiene dos hijos.
Natasha (Natasha Yarovenko) es rusa y está a punto de casarse con su profesor de Renacimiento.
Las dos acaban de conocerse en Roma y una habitación de hotel va a ser el escenario de un encuentro particular plagado de erotismo. Serán slamente 12 horas juntas, repartidas entre una noche y el posterior amanecer: luego Alba deberá volver a España, y Natasha a Rusia, para su casamiento.

Julio Medem es un director español que ha mostrado una interesante de narrar, de contar una historia: esa forma elíptica y cautivante. Así lo había demostrado por ejemplo en "La ardilla roja" "´Lucía y el Sexo" y sobre todo en la interesantísima "Los amantes del Círculo Polar", un título ya casi clásico en su filmografía.
Pero ya en su última película "Caótica Ana” había empezado a demostrar que intentando explorar otras maneras de contar, no estaba logrando los mismos resultados de siempre.

Quizás sea por eso que acepta este "encargo" de firlmar una remake de la película chilena “En la cama”. Y aquí directamente se desconoce por completo la mano de Medem en la textura del relato.

Con mucho de copiado de los encuentros amorosos de "Antes del Amanecer", la estructura de la película no es más que describirnos este encuentro.
Y lo que en la película de Ethan Hawke y Julie Delpy era interesante por los diálogos y por la manera de vincularse de los personajes, en "Habitación en Roma" es sumamente aburrido porque a los pocos minutos las dos protagonistas ya se han sacado toda la ropa y lo que nos queda por ver son sencillamente sus juegos eróticos, gemidos, caricias, manoseos y fricciones que invitan más a una película porno soft de un canal de cable que a un producto del nivel de la filmografía que tiene/tenía un artista como Julio Medem.

Puede sumarse como puntos a favor, los trabajos de las protagonistas quienes entregan dos actuaciones interesantes y que son ellas casi exclusivamente de las que depende el film. Y, hay que decirlo, pasean sus desnudeces por la casi totalidad del film con dos cuerpos estéticamente bellísimos que Medem aprovecha al máximo.
Sin embargo, el marco del encuentro es sólo grandilocuente en gemidos y orgasmos escandalosos. El resto se desenvuelve en una atmósfera fría y esteticista. Medem está más preocupado en mostrarnos una habitación de hotel cargada de elementos de diseño, muy pendiente del color, la luz y la búsqueda de la postal estética para una película que tiene muy poco que contar, demasiado poco.



Entre un orgasmo y otro las protagonistas dialogan mínimamente (re)armando parte de sus historias para volver a rendirse a la pasión que ha surgido entre ellas, situación que a lo largo de la película se torna reiterativa.  Medem presupone que cambiándolas de posición o paséandolas de la cama a la ducha, se "airea" la historia, pero no hace mas que aburrir pasada la presentación inicial.

Dos buenos actores como Enrico Lo Verso y Najwa Nimri (casi excluyente en la filmografía de Medem) se pasean en el film con papeles totalmente descartables. Lo que en los años '80 en la calle Lavalle se hubiese dicho que era un típico film para "valijeros".

lunes, 25 de octubre de 2010

Historias Clandestinas

"Norma Arrostito: Gaby, la montonera"
de César D'Angiolillo
con Julieta Diaz


El Centro Cultural "Caras y Caretas" ha desarrollado el proyecto “Vidas Argentinas” de la cual este documental es la tercera entrega. En este caso, aborda la época de la militancia montonera, en la figura de una de las protagonistas quizás menos conocida en el cine, la de Norma Arrostito, la Gaby.

Norma Arrostito crece en una familia con un padre anarquista y su madre, católica. Al dejar a su pareja e iniciar una relación con Fernando Abal Medina abandona su militancia comunista para comenzar a militar en el peronismo, participando activamente de la agrupación Montoneros. Fue quizás la figura femenina más destacada dentro del movimiento y quizás fue más conocida en el medio por haber participado en el secuestro de Pedro Eugenio Aramburu.
Fue secuestrada finalmente por uno de los grupos de tareas y permaneció detenida en el centro clandestino que funcionaba en la ESMA junto con otros de sus compañeros, hasta su trágico desenlace.

El film de D'Angiolillo mezcla una pocas escenas de "reconstrucción" ficcionalizando los hechos, intercalándolos con los valiosos testimonios de quienes han sido compañeros de militancia, ex detenidos desaparecidos con testimonios francamente desgarradores. La reconstrucción de época se completa con los comentarios de historiadores y testimonios de familiares y de curas tercermundistas.
Es el retrato de una generación comprometida y con un fuerte sentido de la militancia durante la década del ’70, ilustrado además con los años previos a este movimiento para tratar de dar marco y comprensión a otras generaciones, de cómo fue gestándose la activa militancia contra el régimen militar imperante.

Es interesante repasar algunos hechos históricos previos como el Onganiato, el regreso de Perón y su conocido discurso en la plaza en donde algunas fracciones del Partido se retiraron más que ofendidas, el crecimiento de Montoneros, la muerte de Perón con la asunción a la presidencia de Isabel Martinez y el comienzo de la Dictadura.
La clandestinidad, los exilios, las detenciones, tantas veces abordados por otros documentales, se distinguen por su realismo y por la sencillez con que lo cuentan las voces de los propios protagonistas de los hechos, los compañeros de militancia que evocan a Norma-Gaby (Gaviota).
Los traslados que significaban la muerte, los vuelos nocturnos, las detenciones y el pase a la clandestinidad, las torturas (de las que sólo se habla tangencialmente) y las imágenes de archivo con diarios de la época, fotografías y el discurso del Padre Mugica dando el responso tras el asesinato de Abal Medina, pareja de Norma Arrostito, van complementando este fresco de época intensamente interesante.

 
Un documental más para mantener vivo un tiempo que no debemos olvidar, para que esta parte de nuestra historia permanezca en la memoria activa de cada uno de nosotros.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Rapiñando

"Carancho"

de Pablo Trapero
con Ricardo Darín, Martin Gusmán, Carlos Weber y elenco

No sorprende para nada que "Carancho" sintonice con el cine que Pablo Trapero quiere filmar. Mezcla de denuncia, de testimonial, de realidad social, de pintura típicamente argentina: un rasgo que comenzó a trazar en "Nacido y Criado" y que refuerza con "Leonera" y subraya con este nuevo estreno.

Habrá quienes encuentren en "Carancho" una historia fuerte, con una narración fluida, excelentemente contada. Habrá quienes piensen que tiene algunos lugares comunes, algunas concesiones y tramos previsibiles.
Pero seguramente, nadie pueda permanecer indiferente.

Ricardo Darín es Sosa, un abogado que hace un tiempo perdió su matrícula y ahora forma parte de una red que se ocupa de vincularse con víctimas de accidentes automovilísticos para lograr estafar tanto a las propias víctimas como a las aseguradoras.

Mientras Sosa hace su "trabajo", se cruza con Luján (Martina Gusmán), médica de un hospital del conurbano, en donde la cámara se mete de lleno a mostrarnos la realidad de estos lugares, donde entrada la noche, se convierten en tierra de nadie. Lugar propicio para que aparezcan los "caranchos" a hacer sus negocios, avalados por todo un sistema puesto a su disposición.

Sosa y Luján se buscan, se atraen e inevitablemente se encuentran. Dos seres necesitados de segundas oportunidades, intentando transitar juntos una especie de camino de redención. Coquetean, sin embargo, y permanentemente con el peligro, con lo prohibido, con atravesar los límites.

Y Trapero gana fuerza cuando narra en forma clara, directa y magnética esta historia de amor, mientras cada uno de los personajes visitan sus infiernos personales.

Básicamente está narrada con total honestidad y con una impiadosa dureza, que nos sumerge de lleno e inmediatamente en el universo de esta particular maffia suburbana, con reglas pero abolutamente carente de códigos. Logra momentos en que el agobio que transmiten los personajes se hace intolerable y trasunta la pantalla y quizás sean estos los valores por los cuales recientemente este estreno en DVD de este mes haya sido postulada para representar a la Argentina en los próximos premios Oscar.

La cámara es un ojo implacable, no omite detalles, nos cuenta absolutamente todo, nos interna en cada uno de los personajes y en sus acciones, en su intimidad, lo que hace que la historia sea interesante por más que contenga algunos guiños, algunas escenas ya vistas en otras películas.


Pablo Trapero cuenta con la posibilidad de mostrarnos una escena de sexo apasionado con la misma fuerza que un romántico primer encuentro en un típico café de estación de servicio. Con esa misma ductilidad nos arrastra a los aspectos más miserable de los personajes y las facetas más sórdidas de la historia.

Un elogiable trabajo de dirección que está acompañado por dos protagonistas magníficos como Ricardo Darín y Martin Gusmán componiendo dos criaturas sumamente complejas. Logran, sin embargo, sintetizar en una mirada, en un gesto, en una linea de diálogo corta, todo un universo de sensaciones.

Un estreno en DVD para no perderse, de lo mejor de la producción nacional de este año.