domingo, 8 de enero de 2012

Buscando compañía

"Franzie"
de Alejandra Marino
con Mimi Ardu, Enrique Liporace, Norma Pons, Victoria Carreras, Maria Laura Cali y Norma Argentina


En su primer protagónico para el cine nacional, Mimi Ardú demuestra una vez más su capacidad como actriz, sosteniendo firmemente las distintas situaciones planteadas en "Franzie". Ella es una docente solitaria que al intentar anotarse en un curso va a  cruzar accidentalmente su camino con el de Emanuel (Enrique Liporace), un escritor maduro que acaba de perder su trabajo en una pequeña editorial, como corrector de libros de autoayuda.

Apenas se conocen, Franzie cree haber encontrado a la persona indicada y se anima a hacerle una propuesta inusual, rara, que al principio a él le provocará cierto enojo y rechazo, pero que luego aceptará para poder sostener a su familia: ella  le pagará a Emanuel a cambio de sus servicios como compañía.

Esta relación que debiese ser meramente "laboral" va a ir modificándose y creciendo cuando Emanuel empiece a conocer ciertos datos de la vida de Franzie, entre ellos: una dificil relación con su hermana y con su madre -internada hace mucho tiempo en un psaiquiátrico, debiendo cargar ella con la culpa de haber tomado la decisión-, un amor que no pudo ser y que Franzie todavía añora y sonaría recuperar ... 
y fundamentalmente un dato que estalla en el medio de una fiesta familiar: Franzie está muy enferma y es probable que le quede poco tiempo de vida.

Alejandra Marino como directora, le pone un toque particulamente femenino a las situaciones que atraviesa la historia sin mayores subrayados y dejando fluir a los personajes y que se vayan develando los diferentes aspectos de la protagonista, constituyéndose la actuación de Mimi Ardú  en el pilar fundamental en el que gira la película. Y Ardú sencillamente logra ir ganando terreno y creciendo a medida que se desarrolla su historia. 

Quizás el punto menos logrado y con mayores dificultades es el guión de Fernando Andrés Saad que propone algunas resoluciones inverosímiles -quizás la más insostenible sea una que involucra el personaje de la madre de Franzie en su necesidad de salir del psiquiátrico y sus derivaciones- o cuando pone en boca de los protagonistas algunos diálogos que son difíciles de creer, que suenan poco naturales.

Estos altibajos del guión, sin embargo, son subsanados con creces por un trio de actores que dan carnadura a sus personajes, aún con los problemas de guión apuntados, Mimi Ardú, Norma Pons (nuevamente logrando un papel dramático, profundo, en el rol de la madre) y Enrique Liporace (con una composición sincera y transparente, aún con algunas situaciones en donde no encuentra el tono acertado como en la escena del baile en la fiesta de egresados).

Aún con estos puntos a tener en cuenta, Marino conduce un elenco homogéneo (con buenas actuaciones de reparto de Victoria Carreras y Maria Laura Cali como la hermana de Franzie) y gracias a su claridad en la dirección logra, sobre todo en los tramos finales, dejar ciertas líneas sugeridas, contando con el valor potente de las imágenes antes que dar paso a las palabras.

jueves, 5 de enero de 2012

Hechizo del tiempo 2.0

"8 minutos antes de morir"
("Source Code")
de Duncan Jones 
con Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga, Jeffrey Wright y Michael Arden



Días pasados, se me cruzó la lista de las "10 mejores películas del 2011" de acuerdo con la revista Rolling Stones (chusmear todo el listado, aca!). Obviamente, una de mis mayores manías es tratar de "tildar" listas cinematográficas y de las diez nombradas justamente "8 minutos antes de morir" era la perlita que me faltaba. 
Aún a sabiendas que este tipo de cine es el que me resulta menos atractivo, rápidamente traté de conseguirla y zambullirme en el mundillo de viajes en el tiempo, universos paralelos y virtuales y dimensiones múltiples que plantea Duncan Jones (el director de la aclamada pero desconocida en nuestro país "Moon") en su segunda incursión en la pantalla grande.

Si bien en un principio la trama se presenta como bastante liviana, nada es lo que parece y poco a poco todo se irá complicando. Pero arranquemos, al menos, por el principio de la historia -como corresponde-, en donde Jake Gyllenhaal es un solado americano que tiene como misión encontrar al terrorista que hizo estallar una bomba en un tren que se dirigía a Chicago, atentado inicial de una cadena de atentados que aparentemente están planeados.

Pero lo interesante o lo particular es el método con el cual el protagonista, el capitán Colter Stevens, tendrá que develar la identidad del pasajero que viaja en ese tren y que ha puesto la bomba que hará volar todo en pedazos: y así aparece en la historia, la trama del "viaje en el tiempo".

Lo último que Stevens recuerda es estar volando un helicóptero en su misión en Irak y repentinamente se encuentra en el cuerpo de otra persona, sentado frente a Christina (Michelle Monaghan, de "Todo un parto" "Desapareció una noche" y "Quiero robarme a la novia" con Patrick Dempsey) quien parece conocerlo aunque cuando él vea su reflejo en el vidrio de la ventanilla se dará cuenta que evidentemente algo está fuera de lo previsto.
Tendrá solamente 8 minutos (los ocho minutos previos antes de morir por medio del código fuente del título original) para develar el enigma, enigma que en un primer momento ni siquiera él sabe a ciencia cierta de qué se trata.

En caso que no lo logre, el tren explotará y todo volverá a empezar.
Recién ante su primer intento fallido, él sabrá que forma parte de la misión "Castillo Asediado" y con muy pocos datos concretos, Colter tendrá la oportunidad de volver una y otra vez -aunque se sabrá posteriormente que sus oportunidades, obviamente, no son ilimitadas- al escenario del hecho.
Así podrá ir ampliando datos, sacando diferentes conclusiones e irse acercando a la identidad del asesino a medida que en cada "viaje" vaya recopilando la mayor cantidad de información.

Con un tremendo déjà-vu a esa comedia hermosa que fue "Hechizo del tiempo" con Bill Murray y Andie Mc. Dowell, Colter verá como ciertos "tips" se repiten en cada uno de sus viajes y una vez que quede alejado del efecto sorpresa, va a poder ir descubriendo ciertas actitudes dentro de los pasajeros, detalles, gestos, elementos que le irán permitiendo armar el rompecabezas.

Con mucha acción, un guión veloz y dinámico que en cada viaje vuelve a atrapar al espectador con nuevos elementos, el film tiene todos los ingredientes para llamar poderosamente la atención, pero a medida que avanza, lamentablemente, opta por el camino más dificil en su momento de cierre.

Colter pide un viaje más ya que él no solamente quiere develar la identidad del terrorista sino que en este último viaje va por más. Contará en ese caso con la ayuda de quien ha sido su guía dentro de toda la misión la Capitán Coleen Goodwin (papel a cargo de Vera Farmiga de "Amor sin Escalas") y ahí la película dará su última vuelta de tuerca. Demasiado veloz quizás, demasiado rápida, demasiado engañosa, como para salir volando una vez que termine el DVD a participar de los tantos foros de opinión que hay sobre la interpretación de un final tan intrincado como sorpresivo y desalentador.


PD: Demás esta decir, que si bien dentro del género es una película interesante, en mi modesta opinión no entraría jamás en el listado de las mejores del año...

miércoles, 4 de enero de 2012

Siempre es dificil volver a casa

"Güelcom"
de Yago Blanco
con Mariano Martinez, Eugenia Tobal, Maju Lozano, Peto Menahem, Eugenia Guerty, Gustavo Garzón, Ana Yovino y Agustina Córdoba



Ya desde el elenco que el director ha logrado reunir para "Güelcom" -figuras de alto impacto con trabajos en medios televisivos y radiales- se respira un aire de comedia liviana, sin mayores pretenciones que un buen entretenimiento. ¿Pero logra el fin que se propone aún en su objetivo de poder pasar un rato agradable con una comedia romántica clásica y grandes aspiraciones?

El protagonistas es Leo (Mariano Martinez) quien tiene a su cargo ir conduciendo el relato casi en primera persona para describir con mayor o menor detalle, su experiencia amorosa fallida con Ana (Eugenia Tobal) quien lo ha abandonado sentimentalmente, para ir a probar suerte en España para desarrollarse como chef, dado que su pasión es la cocina.

Pero pronto Leo -a pesar de que su grupo de amigos tiende a esconderle la verdad porque sabe el dolor que Ana le provocó con su partida- se enterará que ella está de visita en Buenos Aires después de cuatro años de no verse. La excusa de esta visita es el casamiento de otra pareja amiga de este grupo, que ahora vive en Ibiza, pero quiere hacer un casamiento informal en Buenos Aires ya que sus amigos no han podido compartir la ceremonia en España. 

Todo parece que podrá sostenerse durante la organización en grupo de este casamiento, pero cuando no solamente aparezca Ana sino también su nuevo novio español,  las cosas serán mucho más dificiles de lo que Leo pensaba. 

Yago Blanco construye la historia valiéndose de diversos recursos para que el producto sea dinámico y variado: desde monólogos a la cámara por parte del protagonista, flashbacks para poder completar algunos aspectos de lo sucedido o volviendo atrás para ampliar algunas anécdotas del grupo de amigos e historias contadas en paralelo que luego se entrecruzan.

Eso hace que "Güelcom" tenga un aire llevadero, aunque se resienta por algunos problemas, sobre todo en el tono que le imprime el guíón al personaje de Leo.
Mientras que el grupo de amigos forma un compacto y homogéneo elenco secundario, Mariano Martinez parece demasiado forzado por su profesión -psicólogo- a impostar subrayadamente sus frases hasta con un tono sumamente escolar y completamente desacompasado con el resto de las situaciones. Habla de sus pacientes en rueda de amigos o bien le habla a sus pacientes con frases que no suenan naturales y menos aún con el tono que lleva el resto del guión.

Leo es el personaje que presenta mayores dificultades y sobre todo se hace evidente porque sobre él recae el peso de la cadencia de la narración, generándose un desnivel con el resto del elenco.
Por su parte, la protagonista femenina, Eugenia Tobal, tiene momentos en los cuales tampoco parece encontrar demasiado cómodamente la veta de su personaje, pero lo suplanta con un enorme encanto (es indiscutible que ella y Mariano Martinez hacen una pareja que se ve hermosa frente a la cámara) y belleza que remiten todo el tiempo a una especie de Meg Ryan vernácula que la pantalla podría aprovechar.

Lo más fuerte y más interesante, sin lugar a dudas, son las líneas que el guión les deja servidas al trio de amigos que componen Peto Menahem -con un amigo intimo de Leo explotado sobre todo en la segunda mitad de la película-,  Eugenia Guerty -con momentos al borde del delirio y con mucho histrionismo que ponen una alta cuota de humor junto con Menahem- y Maju Lozano quienes cada uno en su papel, logran escenas frescas y divertidas y con un tono reconociblemente nuestro.



"Güelcom" acierta en la pintura del decálogo de los argentinos que se fueron al exterior, en el fresco del grupo de amigos con un aroma indiscutiblemente nacional, que se reencuentra con aquellos que intentaron probar suerte por otras latitudes; y también es creíble la pareja romántica protagónica con sus devaneos amorosos.
Sin embargo, alguna falta de fuerza en la composición de los protagonistas y sobre todo, como ya se apuntó, en la artificialidad de algunas lineas que el guión le depara al personaje de Mariano Martinez (y de lo poco creíble que suenan las confesiones a la cámara) hacen que la comedia no puede levantar un mayor vuelo.

De todas maneras, se construye como un pasatiempo sumamente agradable y cumple con el cometido propuesto, sin abordar el tema del exilio y las oportunidades que tuvieron que buscarse durante la crisis, en el exterior, desde un punto de vista virado a la comedia.

martes, 3 de enero de 2012

Familia muy normal

"Una familia" ("En familie")
de Pernille Fischer Christensen
con Jesper Christensen, Lene Maria Christensen, Anne Louise Hassing, Line Kruse y Johan Philip Asbaek

La familia Rheinwald es en cierto modo una familia tradicional con un fuerte sesgo paternalista, verticalista.
No solamente todo gira en torno a Richard, el padre de la familia sino que además el  negocio familiar dentro del rubro de panaderías cumple un rol fundamental. Es el negocio que se ha traspasado de generación en generación y además esta empresa que ha nucleado a cada generación de la familia, ha cobrado a través del tiempo cada vez una mayor envergadura, con una presencia más fuerte en el centro del seno familiar: y tan importante es en este momento, que han llegado a ser proveedores de la Casa Real danesa.

Al mando de esta gran empresa y de esta  familia no puede evitarse ver la figura onmipresente del padre, apasionado de su negocio en el que ha dejado literalmente la vida y sobre el que giran todo el resto de los integrantes del grupo familiar. El punto de quiebre será cuando todos los de entorno vean que la enfermedad que padece lo va erosionando poco a poco y ha llegado el momento de transmitir el legado a la nueva generación. 

Richardo solamente puede pensar en Ditte, su hija mayor, como su sucesora natural y es a ella a quien pretende traspasarle el poder y el mando aún cuando ella oponga una sutil resistencia, cuando sienta una enorme ambivalencia entre tomar las riendas del negocio familiar siguiendo los mandatos más tradicionales o las de su propio desarrollo profesional.

Casi en las antipodas de este emprendimiento familiar, Ditte está tratando de abrirse camino con su propia carrera dentro del mercado del arte. PAra complir un poco más sus decisiones, casi al mismo tiempo que el padre le plantea tomar las riendas de la empresa, ella tiene una propuesta de trabajo dentro de su profesión independiente, nada menos que en New York, uno de los lugares más dificiles de acceder.

Ditte se encuentre fuertemente tironeada entre recomponer su vida de pareja con Peter, con quien convive, desarrollarse en su carrera o someterse al peso de los dictamenes de su padre, con la sombra de los pocos días que le quedan de vida, la culpa y la presión familiar.

El director Pernille Fischer Christensen quien ya habia logrado un trabajo absolutamente brillante indagando un tema de identidad sexual en "El deseo en mi piel" (ver reseña) logra manejar en este caso y con el mismo equilibrio dos historias fuertes que se entrecruzan, sin que la balanza se incline por ninguna de las dos.
Por un lado da cuenta de la caida y fractura del orden familiar ante la decadencia que produce la enfermedad en la imagen de pater familia. Por otro lado, la historia de Ditte, sientiéndose atada a los lazos de los mandatos familiares y tratando de enfrentar otros fuertes temas personales como el equilibrio de su pareja y un embarazo interrumpido.

Como ya nos tiene acostumbrados el cine danés en todos los exponentes a los que podemos acceder, la porfundidad con la que el guión hace incisión en los temas familiares en sus multiples espacios -relaciones padres/hijos, la nueva mujer de Richard tomando decisiones de igual a igual con las hijas del primer matrimonio, la caida del padre descabezando y resquebrajando el orden familiar- se completan con actuaciones contundentes con la que Jesper Christensen (quien fue convocado para Hollywood en un par de filmes de James Bond y lo veremos en "Melancholia" la última realización de Lars Von Trier) obtuvo el premio de mejor actor en la Semana Internacional del Cine en Valladolid y una acertadísima creación de Lene Maria Christensen como la hija en el ojo de la tormenta.

Ganadora del Premio Internacional de la Critica FIPRESCI en el Festival de Berlin 2010, "En Familie" se enrola dentro de la mejor corriente del cine europeo con una historia bien contada, que se para adultamente frente a los temas que propone y lo hace con los elementos del mejor cine: un guión honesto, detallista, con una puesta en escena ajustada y sin estridencias que permite mostrar las encrucijadas personales dentro de la presión familiar.


jueves, 25 de agosto de 2011

La inquilina que dio el mal paso...

"Invasion a la privacidad"
("The resident") tambien circula como "La victima perfecta"
de Antti Jokinen
con Hilary Swank, Jeffrey Dean Morgan, Christopher Lee y  Lee Pace

 
 
 
Tras un reciente divorcio la doctora Juliet Devereau (Hilary Swank) logra cerrar una oferta increíblemente conveniente por un hermoso departamento en Brooklyn. El lugar es sumamente cómodo y espacioso y mucho mejor que todas las otras propuestas a las cuales había podido acceder.
Pareciera que tras ese momento duro del divorcio, las cosas comenzaran a encaminarse para Juliet.
 
No pasará mucho tiempo cuando a la incomodidad normal de comenzar a vivir en un lugar nuevo, se le sumen ciertos ruidos y situaciones que le hacen pensar que no está sola en la casa, que es evidente que está siendo observada u acosada.
 
Mientras su ex marido trata por todos los medios de volver a recuperarla, el dueño del departamento que alquila, Max (Jeffrey Dean Morgan quien ya habia compartido cartel con Swank en "P.S. I love you" y fue el protagonista de "Watchmen" y "Marido por accidente" junto a Uma Thurman) comienza a entrablar una relación amorosa con ella.
 
Durante la primer parte en la presentación de los personajes, el guión comienza a crear climas de muy buen suspenso. La trama se completa cuando a partir de un cierto detalle, se "rebobina" la historia para ir aportando datos a las situaciones ya vistas por el espectador que aportarán mayor cantidad de datos y cerrarán aún más el rompecabezas sobre la historia de los personajes principales.
 
Ya sobre la segunda mitad el tema de la mujer acosada en el departamento en donde vive sola, comienza a sufrir una acumulación de lugares comunes y situaciones ya vistas en otras películas que van perjudicando la calidad y la tensión del relato en general.
Si bien hay una muy buena factura técnica y la trama reparte algunos golpes de suspenso bien dosificados, "Invasión a la Privacidad" -traducción demasiado libre y poco feliz, de un título original mucho más acertado como el de "The Resident/El residente"- no aporta demasiado a un cine de género demasiado visitado sin que en este caso se puedan profundizar en aspectos nuevos o sorpresivos, sino por el contrario, todo se va tornando demasiado previsible. 
 
El plato fuerte de la película es otra muy buena composición de Hilary Swank (dos veces ganadora del Oscar por "Los muchachos no lloran" y "Millon dollar Baby") quien transmite realmente desesperación y tensión en los momentos precisos. Hay una escena en particular donde la protagonista descubre el secreto de lo que está sucediendo y comienza a llorar contenidamente frente a su computadora que es una excelente muestra del talento de Swank para componer cualquier papel.
En este caso la acompañan Dean Morgan en un personaje bastante más oscuro de los que generalmente les toca en suerte componer, mostrando una faceta distinta y Vincent Price en un papel de reparto que suma puntos a favor de la película.
 
 
Sobre el final, "Invasión a la privacidad" que venia manejando un tono de suspenso con dosis de voyeurismo, perversión sexual y enfermiza que roza algunos momentos en un tono Hitchcockiano no logra encontrar una resolución a la altura del planteo inicial del film.
Un cierre imperdonablemente previsible y poco original, naufrangando en las aguas de lo más convencional que tenían a mano, hace que una trama que ayudada con las actuaciones de muy buen nivel, hubiese podido alcanzar puntos más interesantes, deje como resultado una simple película para pasar el rato y verla en casa desde la comodidad del sillón del living.
 

jueves, 11 de agosto de 2011

Las aguas bajan turbias

"Aguas turbulentas"
de Erik Poppe
con Pal Hagen Valheim Sverre, Trine Dyrhol, Ellen Dorrit Petersen y Fredrik Grondahl

Jan sale de prisión luego de cumplir su condena.  Tenemos pocos datos, sólo que ahora parece tener una segunda oportunidad para dedicarse a su música como organista en una iglesia, un lugar de por si vinculado con una mirada más bondadosa a su reinserción en la sociedad.
Con una  delicadeza admirable para irse metiendo en terreno farragoso, el guión nos va abriendo lentamente una ventana a su pasado por medio de flashbacks y de pequeños datos para ir armando el rompecabezas.

No solamente se desarrolla como profesional sino que además encuentra en Anna, una madre soltera que forma parte de la Iglesia, su posibilidad de recomponer también su vida en el terreno afectivo.

También a ella le dará muy poca información de su "vida anterior". Pero en algún momento el pasado vuelve a precipitarse sobre su vida: Agnès, llega a esta iglesia en una visita escolar junto a sus alumnos. Ella reconoce a Jan como el joven que fue condenado por un asesinato de su hijo.

Ganadora del premio del Jurado y Premio del Público dle Festival de Hamptons y de los Canon Awards en el Festival de Cine de Noruega,  "Aguas turbulentas" habla nuevamente de la madurez con la que el cine escandinavo -con tanta reticencia por parte de la distribución en nuestro pais- aborda temas delicados, mostrando un alto nivel de compromiso en su narrativa.

Tan fuerte en su impacto musical con una banda de sonido impecable, como en sus silencios que transmiten emociones profundas el guión se mantiene atento de no tomar partido en la delgada linea del perdón, la culpa, el fantasma del pasado, el olvido, la memoria y la redención.
Para cumplir con su objetivo, la historia está contada de forma abiertamente cruda, sin golpes bajos, pero con una sequedad y una sinceridad penetrante. Victimas y victimarios necesitan que sus voces sean escuchadas, las dos puntas de una misma trama empiezan a confundirse porque no es tan fácil tomar partido, máxime desconociendo las pulsiones que llevaron a cada uno de los protagonistas a  vivir lo sucedido.



Poppe maneja perfectamente los hilos de cada uno de los personajes, los expone emocionalmente a un proceso tan doloroso como noblemente contado, de forma tal que el espectador se identifique en momentos diferentes con cada uno de ellos tratando de poner un manto de compresión a cada una de las motivaciones que los habitan. El guìón construye la trama en tres momentos diferentes, el primero de ellos desde el punto de vista de Jan, luego recorre la mirada de Agnes, para enfrentarlos en el tramo final donde la historia ya se ha entrecruzado.

Con un cine que respira inevitablemente la impronta de los movimientos de Lars Von Trier y su dogma, como del cine de Vinterberg, Erik Poppe elige trazar un peregrinaje desde el dolor a la liberación, de la culpa a la redención desatando escenas intensas y potentes brillantemente jugadas por Pål Sverre Valheim Hagen como Jan y Trine Dyrhol como Agnes que brindan dos soberbias interpretaciones.

domingo, 7 de agosto de 2011

Calles de fuego

"Exit through the gift shop"
documental de Bansky
Narrado por Rhys Ifans con la participación de Banksy y Thierry Guetta

 
Para quienes conocen, como yo, muy poco sobre el mundo del arte urbano, el graffiti y los artistas callejeros en general, no podrán más que quedar profundamente cautivados con la interesante manera de narrar la historia que "Exit through the gift shop" quiere contarnos y por supuesto, con lo que vaya desplegándose frente a nuestros ojos.
 
El documental narra, paralelamente, dos lineas "argumentales".
Por un lado la historia de Thierry Guetta, un francés "bohemio", con la absoluta locura de filmar todos los acontecimientos de su vida (a partir de una traumática situación familiar que se irá develando a lo largo del documental), con el objetivo de atesorar todos esos momentos, capturándolos con su cámara.
Se transforma obsesivamente en un documentalista espontáneo de su propia vida, y desbordado por la pasión de filmarlo todo, casi sin proponérselo, aparece la posibilidad de comenzar a registrar un mundo absolutamente desconocido para él cuando se encuentra con diferentes manifestaciones artísticas que suceden en las calles.
 
Es así como comienza a entremezclarse con los principales gestores de ese movimiento, el que no solamente está impregnado de una profunda creatividad, talento y desborde de energía, sino también de una clandestinidad, ilegalidad y peligro a flor de piel.
Ambos costados atraen a Guetta por igual, quien como arrojado a un espiral enloquecedor, queda completamente atraido y capturado por esta nueva forma de expresión y de arte.
 
Con la burda excusa de estar filmando un documental sobre este tema (y aquí es donde el documental de Bansky empieza a abrir como un juego de cajas una dentro de la otra), Guetta comienza a regitrar pormenorizadamente cada movimiento dentro del proceso -incluso en los momentos de mayor peligro-. 

Casi sin quererlo, comienza a vincularse con los artistas más sobresalientes del medio, gestándose una obsesión por tratar de contactar al más famoso de ellos, justamente Bansky, quien era enormemente conocido y reconocido por su obra, pero que prácticamente nadie había tenido la posibilidad de conocer en persona. 
 
Aquí se abre la segunda linea del documental porque es justamente Banksy, el artista callejero más top del momento, el que abre e inicia la narración de esta historia que traza el documental, adentrándonos en su propia historia y en su vínculo con Guetta.
 
Ambas corrientes se entrecruzan, fluyen y van creando un misterio alrededor de este vínculo que los une/unió a esos dos personajes. Una vez que se produzca el choque de estas dos "potencias", se comenzará a contar otra historia, donde el documental profundiza sobre el mercado del arte, sobre la creación de fenómenos artísticos y comerciales, sobre el valor que tiene o puede tener cada una de esas obras y la búsqueda de notoriedad y fama dentro del medio.
 

Aún en sus 90 minutos que nos dejan con ganas de ver mucho pero mucho más, "Exit through the gift shop" se las ingenia hábilmente para que encontremos por partes iguales una historia interesante, un movimiento artístico al que descubrir y admirar -aunque uno ya lo conozca en cierta forma, redescubrirlo en toda su dimensión sería la tarea- y una profunda reflexión sobre el arte, la creación y el vandalismo, el borde de la ilegalidad en la creación y subrayar por sobre todo, el poder del público, de los medios y de la sociedad en general de fabricar y modelar sus propios íconos y las figuras del momento.

La mirada apasionante y descarnada sobre ese mundo, el impiadoso análisis de cuáles son los límites y códigos a romper en el ascenso meteórico de cualquier artista del medio y las distintas obsesiones personales, se ven plasmadas mediante un relato contundente y atractivo.

Ya desde su título, se ironiza sobre el acento que termina teniendo lo comercial sobre lo artístico, lo efímero del arte por el arte mismo, la mercantilización al extremo de una expresión que se supone libre, callejera y contestataria del propio sistema, construyéndose como uno de los testimonios documentales más interesantes y compactos de este último tiempo. 


 
Los dejo con una pequeña muestra del enorme talento de Bansky, para los que aún no lo conocen...