viernes, 14 de enero de 2011

Otra vez sopa?

"Otra vez tú?" ("You again")
de Andy Fickman
con Kristen Bell, Sigourney Weaver, Jamie Lee Curtis y Betty White. Con las participaciones de Patrick Duffy y Cloris Leachman

Aunque la estructura argumental no prometía demasiado, ver juntas y como rivales a Sigourney Weaver y a Jamie Lee Curtis, un primera instancia, sonaba interesante.
Sigourney despliega un sex appeal increible pasando los 60 y Jamie Lee está espléndida.

Pero el protagonismo de "Otra vez tú?" no está en manos de ninguna de ellas dos, sino de Kristen Bell, la estrella de la serie televisiva "Verónica Mars" y conocida también por algunos capítulos de "Gossip Girl".
Aquí Bell encarna a una jóven que ha sufrido todo tipo de flagelos en el colegio secundario, el patito feo de la clase, devenida ahora en una publicista renombrada, sin dejar rastros de aquella que fue en plena adolescencia. El típico cuento del patito feo hecho cisne.

Y cuando vuelva a su casa natal con motivo del casamiento de su hermano, se enterará que su futura cuñada no es otra que la compañera de colegio que le hizo la vida imposible durante toda la secundaria.

El nivel de enredos se completa cuando su madre (Jamie Lee Curtis) se entera que la tía de la novia (Sigourney Weaver) es justamente su acérrima enemiga de su vida escolar: feliz coincidencia, la comedia está servida!.

Los problemas de "Otra vez tú?" aparecen desde el inicio, cuando tendremos que superar a todos los mohines y el festival de sobreactuación de Bell que es sinceramente insoportable. Lo malo es que nada mejora cuando Weaver y Curtis aparecen en pantalla: es molesto ver que se desperdicia el talento de dos comediantes interesantes con un guión que no las ayuda para nada y con una historia que las tiene como "carnada" para atraer a otro tipo de público a este producto que ni siquiera llega a tener el ritmo de un capítulo de una buena comedia televisiva.

Más cercana a los enredos de las obras de teatro de verano de Gerardo Sofovich, los diálogos carecen totalmente de inteligencia y de interés y no hay mucho que esperar pasada la primera mitad de la película. Poco a poco la trama no hace más que asegurarnos que no hay salvación posible por más que las veteranas del elenco prometían pura diversión.

"Otra vez tú?" tiene los peores defectos que pueden reprochársele a una comedia, es decir, no divierte, no entretiene e inclusive irrita por el nivel tan pobre del guión y sobre todo, por desperdiciar a dos estrellas.

Su director, Andy Fickman, quien ya había trabajado en otros productos ligados con el imperio Disney (esta es una producción de una de sus empresas, la Touchstone) como "Entrenando a Papá" y la remake de "La montaña Embrujada" parece completamente ausente, dejando muchas de las situaciones -sobre todo las actuaciones de las estrellas más jóvenes- notablemente libradas al azar sin econtrar el rumbo para que la comedia levante vuelo.

Hay muchísimo oficio por parte de Weaver y Curtis que con solamente su imponente presencia logran sacar algunas escenas adelante. Incluso Betty White, una veterana de la pantalla chica y del cine, queda completamente desdibujada con un papel poco interesante.

Jamie Lee Curtis y Sigourney Weaver están espléndidas... pero lamentablemente no alcanza!

martes, 4 de enero de 2011

Estrenos de cine nacional en DVD

Tres ediciones en DVD de tres films nacionales de diferentes estilos, abren el juego para poder disrutar del cine nacional en casa.

Uno de los films más taquilleros del año, "Igualita a mi" de Diego Kaplan es el primero de la lista.
Fredy (Adrián Suar) es un cuarentón en eterna adolescencia que tiene todos los tics del típico mujeriego que pulula por las discotecas de moda con mucho champán antes que sentar cabeza de una vez por todas.
Una de sus conquistas en una nocturna "rotation" por su disco habitual, será Aylin (la siempre extrovertida y sonriente Florencia Bertotti, quien parece tener arraigados aún algunos de los mohines de Floricienta de los que no logra despegarse) quien después de algunas copitas de más confiesa que está en la búsqueda de su padre y que él no es más que una de sus tres alternativas. Exámen de ADN mediante hay otra sorpresa más para ambos: Aylin está embarazada, por lo que en un mismo trámite Fredy se convierte en padre y futuro abuelo al mismo tiempo.

La velocidad de los diálogos en un estilo sitcom y la frescura con la que se desenvuelven tanto Suar como Bertotti, hacen que la comedia vaya por los mejores cauces y que el ritmo no decaiga en ningún momento, aunque puedan haber algunos puntos del guión sobre los que puede tenerse algún reparo (sobre todo en la excesiva reiteración de las escenas de Suar en la disco donde ya quedó claro el perfil del personaje desde un primer momento sin necesidad de tanta repetición casi calcada -Suar bailando a los saltos mientras la señorita en cuestión se entrega a su "verso amoroso" entre la música ensordecedora-).
Pero el excelente trabajo de casting compensa cualquier observación: Claudia Fontán tiene un talento especial para este tipo de pasos de comedia y  todos los roles están cubiertos con una enorme eficacia: la madre de Aylin que llega desde el sur, con planteos completamente desopilantes al que fue su amor fugaz de juventud y también Gabriel Chame Buendía como el hermano que sigue más los lineamientos de la familia y que tiene que soportar al "tiro al aire" de su hermano.

Un producto cuidado tambien en todos los rubros técnicos hace suponer que no solamente se pensó en dos figuras de amplia convocatoria televisiva para generar una concurrencia de público, sino de una decisión de entregar una buena comedia con todo lo mejor que brinda este género.


En la vereda opuesta al cine de gran convocatoria de pùblico, se sitùa el último film de Adrián Caetano "Francia" donde el director se aleja diametralmente del estilo impreso en su propia obra, para aventurarse en la construcción de un film totalmente intimista.

"Francia" nos brinda una historia centrada en la problemática que atraviesa una pareja recientemente separada, que por motivos económicos decide volver a compartir la vivienda (él no tiene mucho dinero como para alquilar otra cosa, ella le propone alquilar una pieza que le queda libre en la casa). Los vínculos devastados tras la separación, las tensiones del nuevo esquema de convivencia, un planteo de nueva dinámica familiar y la violencia implícita o explícita de los protagonistas, está atravesada por la mirada de una niña de 12 años, Milagros Caetano -hija del director-, testigo de todo lo que está sucediendo y lógico emergente del derrumbe familiar.


Sin embargo, el desafío de una película más personal y más arriesgada, no hace salir a Caetano tan airoso: por momentos la trama parece no tener un rumbo preciso y algunas escenas quedan solamente justificadas para introducir uno de los tantos temas que la película quiere tocar.
El guión opta por presentar algunas viñetas, algunas situaciones, planteando una salida -si es que los personajes la tienen- demasiado liviana respecto del nivel con el que venia trabajando la historia.

Caetano asume un nuevo riesgo y si bien no logra un film que sobresalga dentro de su propia filmografía, vale la pena haberse arriesgado para mostrar una nueva faceta como embrión de algunos proyectos futuros.

La más interesante del trío de ediciones del cine nacional, es, sin dudas "El hombre de al lado" el nuevo film de la dupla Mariano Cohn y Gastón Duprat con las actuaciones de Daniel Araoz y Rafael Spregelburd.

La punta de ovillo de la que los autores "tiran" para desenrollar toda la madeja, es una simple pelea entre vecinos. Y Cohn-Duprat aprovechan la anécdota para contar muchísimo más de lo que simplemente aparece en un primer momento, cuando uno de los dos quiera construir una ventana que obviamente "molestará" al vecino invadido. La intormisión injustificada, la violencia que estos hechos ocultan, hacen que estos dos vecinos desplieguen en su enfrentamiento, dos personalidades opuestas y complejas.

Mientras que el nuevo vecino (brillante Daniel Araoz) hace gala de su simpleza y del exhacerbamiento de toda su extroversión como herramienta de comunicación, el otro es perfectamente, su opuesto complementario. Rafael Spregelburd tiene a cargo el rol del "violentado", que piensa más de lo que actúa, que está pendiente de la mirada del otro y del quedar bien aún cuando sabe que su vecino lo avasalla.
Justamente la locación donde Cohn y Duprat lograron desarrollar la historia es una casa única en América Latina que construyó el arquitecto Le Corbusier hacia fines de los ’40 en la ciudad de La Plata que es hoy un ícono dentro de la construcción moderna.
Absolutamente creativa tanto en la idea original como en el desarollo de los diálogos, logran construir una historia desde un punto de vista completamente nuevo:  con un humor inteligente y directo -tan representativo de nuestra idiosincracia- que (nos) muestra esas dos personalidades contrapuestas como juego de la  dualidad con la que nos movemos, un poco como el Dr. Jeckyll y Mr. Hyde que todos llevamos dentro.


La secuencia final, nos ofrece un plus, donde los guionistas nos demuestran que son capaces también de darnos una vuelta de tuerca sorprendente y sacar un as en la manga para que sigamos admirando su capacidad de contarnos historias y de atraparnos en distintos registros, en diferentes laberintos.
Absolutamente imperdible.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Usted preguntará porqué cantamos...

"El Último Aplauso"
un documental de Germán Kral
con Cristina de los Angeles, Inés Arce, Julio César Fernán, Omar Garré, Abel Frías y la Orquesta Típica Imperial

Complamente fuera de la concepción enciclopedista que hay todavía en algunos documentales, "El último aplauso" pertenece claramente a una nueva tendencia donde el mayor secreto de un documental, radica en  encontrar una buena historia para contar -por más pequeña que parezca- y dejar que la misma fluya dejando hacer a sus protagonistas.
Es así como "El último aplauso" sigue los pasos de un grupo de veteranos cantantes de tango que solían encontrarse en el famoso "Bar El Chino", en Pompeya, lugar que ya ha sido objeto de otra película nacional que mezclaba una pequeña ficción con el registro documental de lo que allí pasaba.
Ya completamente inmerso dentro del registro documental, ahora el director Germán Kral decide contarnos lo que sucedió con este grupo de cantantes cuando diferentes tragedias recaen sobre el mítico bar.  El dueño del bar, justamente "El Chino" que le daba su nombre, queda profundamente golpeado tras la muerte de su único hijo por una hepatitis. La tristeza de la partida tan inesperada de su hijo hace que en menos de 6 meses "El Chino" también fallezca, y eso acontecerá con el agravante que ya estamos en plena crisis económica del 2001. El bar, inexorablemente, comienza a perder el rumbro.


Con metraje filmado en el momento de mayor esplendor del lugar, a partir de 1999, la cámara sigue las vidas de un grupo de los cantantes habitués del lugar, pero principalmente se detiene en tres de ellos: Cristina de los Angeles, Inés Arce y Julio César Fernán -y de un cuarto que los acompaña hasta un cierto punto en la nueva proeza-.
Cerrado el Bar "El Chino"  y atravesando una de las peores crisis económicas de la historia, cada una de las vidas de estos personajes hará centro en la búsqueda de una nueva forma de subsistencia tanto económica como emocionalmente. Ellos quieren vivir de lo que ellos saben hacer, tienen fundamentalmente, las ganas de no dejar de cantar en ningún momento.

Ya sea en la calle Florida para turistas, en pequeños bares, en otros lugares, todos tratarán de seguir cantando, pero nada tendrá el sabor de sus experiencias en Bar "El Chino".
Hasta que Cristina de los Angeles, en la confitería Ideal, se cruce con la magnífica orquesta típica Imperial y reflote su proyecto personal junto con todo el grupo.

Cada historia se encuentra atravesada por la simpleza y la profundidad con que la cámara captura el alma de cada uno de estos cantantes que ponen el corazón en cada canción. Nos metemos en sus vidas, en sus historias, en su cotidianeidad, en su manera de pensar y de ver la vida y nos comparten anécdotas, situaciones y nos explican fudamentalmente, lo que significa para ellos el acto de cantar.

Lo que impacta, lo que llega es la fina sensibilidad con la que esta historia fue enhebrada y cuando lleguemos al final, pareciera que conocemos a estos personajes de toda la vida -deliciosa la escena donde Cristina de los Angeles habla de los amores de su vida, cuando Julio César está tomando mate con la madre y habla de las mujeres que conoció y sumamente emotiva cuando Inés Arce nos cuenta las vivencias de 60 años de matrimonio con su marido-. Sin vueltas, sin ningún tipo de artilugios, "El último aplauso" se mete de lleno en sus vidas y compartimos con ellos las vivencias de un nuevo proyecto.

Y como si seguir a estos personajes tan entrañables fuese poco, el documental se encuentra plagado de los tangos más tradicionales que todos conocemos, esos que forman parte de nuestro patrimonio cultural, cantados con el corazón, con todas las ganas. Fuerte ese aplauso!

lunes, 29 de noviembre de 2010

De madres e hijas.... a la francesa

"Mères et filles"
de Julie Lopes-Curval

con Caherine Deneuve, Marina Hands y Marie-Josée Croze

Alejada de su familia y viviendo en Canadá desde hace un buen tiempo,  Audrey (Marina Hands) visita casi misteriosamente a sus padres en lo que aparentemente son unas vacaciones.

Luego sabremos que Audrey no ha venido a la casa donde nació de manera azarosa, sino que tiene fuertes razones para recomponer lazos con su madre. Y mientras tanto, en esas semanas de vacaciones, ella vivirá en la casa que fue de su abuela, descubriendo un objeto que tiene fuertes implicancias con un pasado que aún no fue esclarecido.

Y allí el film entrelaza la historia actual entre Audrey y su madre, y entre su madre Martine (Catherine Deneuve) y su abuela.

Una historia fuerte porque siendo muy pequeños, la madre de Martine los ha abandonado sin mayores explicaciones y a partir de una especie de diario que durante su estadía Audrey ha encontrado, se desenvuelven viejos secretos y salen a la luz algunas verdades ocultas.

En un típico drama de lazos familiares, de madres e hijas como dice el título del film, Deneuve brilla una vez más como una madre que no sabe fácilmente demostrar sus sentimientos, que ha atravesado una historia difícil de abandono con su propia madre y que, aunque tiene todo lo que aparentemente quiere en su desarrollo profesional y social, no ha sabido empatizar en el vínculo con su hija, quien en estas vacaciones viene a despertar cosas muy dormidas en esa relación.
La figura de los padres (tanto el marido de Martine/Deneuve como su propio padre) son figuras contrapuestas que balancean la relación de estas mujeres: mientras que el marido de Deneuve tiene un papel más desdibujado, su padre ha tenido una imágen sumamente fuerte en su propia historia y fue determinante en el vínculo que ella misma ha tenido con su madre.

Lopez-Curval desde la dirección, logra una vez presentada la historia, permitirnos entrar y salir en el pasado y vincularlo con el presente gracias a un juego de situaciones y de imágenes sutilmente presentadas que son uno de los aciertos del film. Va sosteniendo un pequeño enigma a lo largo de toda la película, mostrando a estas tres mujeres haciendo frente a la maternidad en diversas épocas y momentos de la vida y con distintos sentimientos.

Un relato intimista, melancólico, bien sostenido por buenas actuaciones tanto de Deneuve como de sus dos compañeras de elenco: Marina Hands como su hija y la excelente Marie-Josée Crozé como su madre, que nos permite acercarnos a producción de una cinematografía como la francesa, gran ausente en las pantallas argentinas -excepto algunos esporádicos estrenos-, a la que se puede acceder por medio del DVD para ver nuevas realizaciones europeas con interesantes propuestas.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Vamos a la playa!

"Las playas de Agnes"
documental de Agnes Varda

Agnès Varda piensa que si pudiésemos abrir a cualquier persona como a una cajita de música, uno descubriría un paisaje. En su caso, ella misma dice que si abrimos a Agnès, descubriremos las playas.

Este autoretrato es a la vez un resumen autobiográfico de la extensa y exquisita carrera de la directora, mientras se abre como una propuesta lúdica, una especie de caleidoscopio, rompecabezas, muestrario de sus propias técnicas estéticas, usando no solamente el cine en si mismo, sino también abrevando de la fotografía, extractos de sus otros filmes y sus famosas instalaciones.
Cuadros, espejos, bricolage y decorados son utilizados por Varda para expresar cada parte de su obra y de su vida misma.

Ya desde el comienzo del film donde instala en una playa muchísimos espejos de distintas formas, colores y tamaños, algunos enterrados en la arena, otros bañados por el mar, el aire de nostalgia y de recuerdos invade el documental. A partir de esos espejos es que Agnès propone mirarse a si misma, evocar su vida y arrancar desde su infancia en un viaje en el que nos invita gentilmente a acompañarla.

Sus playas de la infancia en el mar del Norte -sus unica playas conocidas- y su adolescencia en las playas de Corniche en donde nos cuenta que vivía con su familia en un barco, comparte diversas anécdotas entrañables y que invitan a seguir el juego. El ingreso al universo de los hombres, su primer noche de libertad en una playa en Ajaccio y el gran amor de su vida Jacques Demy son otras de las facetas que nos va develando lentamente.
Su amor por la fotografía (interesantísimo el corto de "Ullyses" sobre una foto sacada a un hombre de espaldas, un niño y una cabra muerta en una playa, a la que vuelve más de 25 años después para ver qué fue de ese adulto desnudo en la playa y que fue de ese niño, a partir de esa simple fotografía), su posterior incursión en el famosísimo grupo de la Nouvelle Vague con "Cleo de 5 a 7" y la creación de su propia empresa de producción "Cinéma Tamaris" son algunos otros de los anclajes que va haciendo Agnès en las diferentes playas de su vida.


Sin duda alguna, el gran amor de su vida no puede faltar en "Las playas de Agnès". Completando el hermoso homenaje que hizo en vida a su marido Jacques Demy con la formidable "Jacquot de Nantes", documental-ficción hecho con un esquema similar al de este documental -aunque mucho més focalizado en la infancia y los sueños de Demy de ser un gran director de cine- ahora nos cuenta la historia de la construcción de ese filme, una gran especie de homenaje en sus últimos días, de espíritu de reunion familiar. Demy falleció exactamente diez días despuñes de finalizado el rodaje. Un hombre dotado, un realizador formidable y además, un amante de la pintura y de la música. Agnès se percibe enamoradísima de ese gran hombre, brindándole el tramo más sensible del film.

El interesante acercamiento a sus ultimos años en donde ha filmado documentales como "Mur-Murs", la mirada de los personajes de su ciudad en "Daguerrotypes", los cosechadores -cosechando en el campo, en la gran ciudad revolviendo la basura o ella misma como una cosechadora de imagenes para hacer sus películas- brillan en "Les glaneurs et la glaneuse" (vista en Buenos Aires, en un BAFICI) y "Les glaneurs et la glaneuse - dos años después" nos dan un panorama de los últimos años de su carrera, aún sumamente vital.

Ya desde las primera imágenes Varda nos prevenía en un tono casi confidencial el rol que ella tendría en el film "Yo actúo de una pequeña viejita que cuenta su vida" y durante este trayecto hipnótico la hemos visto atravesar el Sena, disfrazarse de papa sonora en la Bienal de Venecia, rodeada de su familia, de sus hijos y nieto, estar en el medio de una mina de carbón, evocar a sus queridos difuntos... ha compartido con todos nosotros sus pequeñas facetas y sus pintorescas anécdotas.

Luego, hacia el fin, una vez más nos invita a su playa más amada, su amor por el cine y se autocuestiona: "Qué es el cine?" "Es la luz que llega a alguna parte y es retenida por las imágenes, con más o menos sombra, con más o menos color...". Fuimos invitados a una fiesta sumamente particular, para conocer su mundo sutil, único y encantado. Hemos vivenciado sus recuerdos, que ha compartido con nostros durante las dos horas del film. Y uno no tiene más que agradecer haber sido invitado este hermoso festín  con el cine y porqué no, con la vida. Merci Agnès!

viernes, 19 de noviembre de 2010

Un documental imprescindible

"El Rati Horror Show"
un documental de Enrique Piñeyro

El nuevo documental de Enrique Piñeyro "The Rati Horror Show" sigue la línea de denuncia que iniciara con "Whisky Romeo Zulú" en donde mezclaba el documental con ficción abordando el caso de la tragedia de LAPA, tendencia que luego se hizo más fuerte aún con "Fuerza Aérea S.A." donde abrevaba sólo el registro documental con una impactante denuncia.

En esta oportunidad, "The Rati Horror show" nos cuenta el caso de Fernando Ariel Carrera, un hombre común, condenado injustamente -de acuerdo a las pruebas contundentes y abundantes que aporta este documental - a nada más ni nada menos que TREINTA años de cárcel, condena mayor a la que se le ha dado a muchos casos considerados de lesa humanidad.


Lo que más asombra del nuevo film de Piñeyro -si es que todavía cabe la posiblidad de asombro- es que mediante reconstrucciones, testimonios, reportajes, prueba documental increíblemente vasta, logra demostrar que la injusta condena no deviene de un error sino de una manipulación deliberada que se ha hecho de la causa judicial.
Jueces que exponen como considerandos del fallo cosas que los testigos negaron rotundamente, pruebas que no han querido evaluar ex profeso, testigos que no tienen el mínimo asidero pero que son considerados para la condena y otros que se encuentran estrechamente vinculados con las fuerzas policiales.

Todo en el documental de Piñeyro hace pensar -más que pensar, confirmar sin lugar a dudas- que ante un error de la fuerza policial, Carrera ha sido el chivo expiatorio para que cargue con la responsabilidad del error cometido.
Y muestra sin tapujos mediante material de archivo y pruebas completamente contundentes como se fraguó la cuasa mediante la manipulación y alteración de la evidencia en el lugar de los hechos, los diversos manejos  de los testimonios de los escasos testigos llamados a declarar, la manipulación de todos los medios nacionales y la aparición de un testigo clave, que termina siendo ni más ni menos que el presidente de la Asociación de Amigos de la Comisaría 34.

Un documental que pone la piel de gallina porque no hay un sólo caso Carrera. Y porque Carrera podemos ser, en cualquier momento, cualquiera de nosotros mismos.

Con una precisión a la que Piñeyro ya nos tiene acostumbrados en el profundo análisis de la evidencia y con toda la técnica puesta al servicio del documental, hace que "The Rati Horror Show" sea un documental tan doloroso como necesario, violento en la impunidad que muestra y disecciona y que despertó una solapada censura en el momento de su estreno donde pasó por la cartelera casi desapercibidamente.

A continuación un fragmento de la nota publicada en diario Perfil al director, en donde en ocasión del estreno expuso las amenazas sufridas: " ... Piñeyro denunció ayer que por orden de un jefe de la Policía Federal, Fernando Roque Córdoba, relevaron a los tres custodios que se encargaban del cuidado de su familia. Según confió el cineasta a Perfil.com, su mujer y su hijo ya salieron del país por seguridad y miedo ante posibles represalias.
Piñeyro contó que contaba con la custodia contratada de tres efectivos adicionales, a los que les pagaba por día. Los hombres de seguridad habían sido seleccionados para evitar, como ocurrió en el lanzamiento de su también polémica película " Whisky Romeo Zulu", que volvieran a amenazarlo.(...) "Lo que me encabrona es que para dentro (de la Federal) están tirando un mensaje de 'eh, chicos, zona liberada'; y para afuera, cerramos filas con la 34 y nos gusta que tiren chicos al Riachuelo", indicó el piloto en clara alusión al crimen de Ezequiel Demonty, un joven que fue arrojado por efectivos de la seccional 34 de la Federal a la cuenca contaminada en 2002, eje de su nueva película, que se estrenó la semana pasada.
Pero el relevo de esos policías de custodia no fue la única derivación de la nueva película de Piñeyro: al día siguiente del estreno, uno de los testigos que aparece en la película contó que fue interceptado por un Peugeot 504 blanco con vidrios polarizados, del que bajaron dos sujetos que "parecían policías", que lo amenazaron sin vueltas: "dejate de hablar porque vas a aparecer tirado con un trapo en la boca".
El hombre salía de la empresa de transporte en la que trabaja con su camioneta cuando se produjo ese episodio de intimidación: "el Peugeot se metió de contramano en la calle en la que yo venía, pensé que se había equivocado, pero cuando me acerco se me cruza en el medio. Casi le pido disculpas pensando que quería retomar y yo me había adelantado, pero fue entonces cuando bajaron estas dos personas, que parecían policías por las armas y las sobaqueras, y me amenazan. En un primer momento no le di importancia, pero después me empecé a preocupar, tengo hijos chicos que van al colegio, yo los llevo mucho y esto es muy grave"

Un testimonio contundente y escalofriante. De visión absolutamente imprescindible.

domingo, 31 de octubre de 2010

Medem y un vergonzoso porno soft en Roma

"Habitación en Roma"
de Julio Medem
con Elena Anaya, Natasha Yarovenko, Enrico Lo Verso y Najwa Nimri

Alba (Elena Anaya) es española y mantiene una relación con una mujer que tiene dos hijos.
Natasha (Natasha Yarovenko) es rusa y está a punto de casarse con su profesor de Renacimiento.
Las dos acaban de conocerse en Roma y una habitación de hotel va a ser el escenario de un encuentro particular plagado de erotismo. Serán slamente 12 horas juntas, repartidas entre una noche y el posterior amanecer: luego Alba deberá volver a España, y Natasha a Rusia, para su casamiento.

Julio Medem es un director español que ha mostrado una interesante de narrar, de contar una historia: esa forma elíptica y cautivante. Así lo había demostrado por ejemplo en "La ardilla roja" "´Lucía y el Sexo" y sobre todo en la interesantísima "Los amantes del Círculo Polar", un título ya casi clásico en su filmografía.
Pero ya en su última película "Caótica Ana” había empezado a demostrar que intentando explorar otras maneras de contar, no estaba logrando los mismos resultados de siempre.

Quizás sea por eso que acepta este "encargo" de firlmar una remake de la película chilena “En la cama”. Y aquí directamente se desconoce por completo la mano de Medem en la textura del relato.

Con mucho de copiado de los encuentros amorosos de "Antes del Amanecer", la estructura de la película no es más que describirnos este encuentro.
Y lo que en la película de Ethan Hawke y Julie Delpy era interesante por los diálogos y por la manera de vincularse de los personajes, en "Habitación en Roma" es sumamente aburrido porque a los pocos minutos las dos protagonistas ya se han sacado toda la ropa y lo que nos queda por ver son sencillamente sus juegos eróticos, gemidos, caricias, manoseos y fricciones que invitan más a una película porno soft de un canal de cable que a un producto del nivel de la filmografía que tiene/tenía un artista como Julio Medem.

Puede sumarse como puntos a favor, los trabajos de las protagonistas quienes entregan dos actuaciones interesantes y que son ellas casi exclusivamente de las que depende el film. Y, hay que decirlo, pasean sus desnudeces por la casi totalidad del film con dos cuerpos estéticamente bellísimos que Medem aprovecha al máximo.
Sin embargo, el marco del encuentro es sólo grandilocuente en gemidos y orgasmos escandalosos. El resto se desenvuelve en una atmósfera fría y esteticista. Medem está más preocupado en mostrarnos una habitación de hotel cargada de elementos de diseño, muy pendiente del color, la luz y la búsqueda de la postal estética para una película que tiene muy poco que contar, demasiado poco.



Entre un orgasmo y otro las protagonistas dialogan mínimamente (re)armando parte de sus historias para volver a rendirse a la pasión que ha surgido entre ellas, situación que a lo largo de la película se torna reiterativa.  Medem presupone que cambiándolas de posición o paséandolas de la cama a la ducha, se "airea" la historia, pero no hace mas que aburrir pasada la presentación inicial.

Dos buenos actores como Enrico Lo Verso y Najwa Nimri (casi excluyente en la filmografía de Medem) se pasean en el film con papeles totalmente descartables. Lo que en los años '80 en la calle Lavalle se hubiese dicho que era un típico film para "valijeros".